LOS PUENTES DE AREQUIPA

LOS PUENTES DE AREQUIPA

Arequipa, como toda ciudad asentada a la rivera de un río, ha tenido un proceso histórico ligado a los distintos puentes que unen sus bandas, los mismos que, en cierta medida, representan los distintos momentos históricos por los que ha transitado a lo largo del tiempo.

El puente Inca

El más antiguo, del que ya no queda evidencia física, fue probablemente un puente colgante de fibra vegetal, a la usanza inca, pero del que existe alguna evidencia por el hecho de haber sido mencionado en una de las primeras actas de Cabildo, en la que se da cuenta que dicho puente fue arrasado por la crecida del Río, lo cual incrementó la urgencia de construir otro de material más resistente.

El puente Virreinal

Ese otro puente es precisamente el Puente Real (hoy llamado Bolognesi) cuya construcción demandó enormes dificultades en razón de la particular topografía de su emplazamiento, específicamente, el gran desnivel existente entre la margen izquierda y la derecha del río Chili, lo cual hizo necesaria la elevación del nivel de la calle de acceso por medio de la construcción de una suerte de rampa, hecho que, teniendo en cuenta los medios técnicos de la época (siglo XVI), resulta una verdadera proeza.

El puente Republicano

La época republicana, con su marcado afrancesamiento en lo estético, la búsqueda de espacios públicos, y las necesidades de una ciudad en crecimiento que se proyectaba hacia la margen derecha del río, se ve reflejado en el Puente Grau, que integra lo urbano y lo rural.

El puente del Ferrocarril

El Puente Bolivar (Puente de Fierro) representa una época decisiva en la historia de Arequipa, dado que, no obstante que en la actualidad se le ha destinado al paso de automóviles, fue diseñado para el paso del ferrocarril desde las últimas décadas del siglo XIX, momento en que dicho ferrocarril representaba el auge comercial como resultado de la exportación, principalmente a Inglaterra, de materias primas y productos como la fibra de alpaca, la cascarilla, la hoja de té y otras mercancías provenientes del sur del país.

Fue por mucho tiempo considerado el puente no colgante más largo del mundo.

EL puente Contemporáneo

Finalmente, el Puente Vargas Llosa, también conocido como puente Chilina, representa la contemporaneidad, por sus grandes dimensiones y audaz ingeniería, pero, además, se constituye en un privilegiado mirador desde donde se puede apreciar de forma panorámica la vastedad de la ciudad enmarcada por su entorno de naturaleza en el que se destaca su campiña, la quebrada de Chilina y, desde luego, los magníficos volcanes que bordean todo el espacio.

Por todo lo dicho, la visita a estos puentes resulta imprescindible para quien quiera tener un registro periodificado de la historia de la ciudad, pues cada puente expresa la particular concepción y modo de entender la ciudad por parte de sus habitantes en cada una de sus etapas históricas.

1 Comentario

  • Frankstype

    Do you mind if I quote a few of your articles as long as I provide credit and sources back to your webpage? My website is in the very same area of interest as yours and my users would truly benefit from a lot of the information you present here. Please let me know if this alright with you. Cheers!

Leave your reply